¿Qué ver en Cuenca?
Cuenca es una de las principales ciudades de Castilla-La Mancha, así como una referencia para el turismo interior de España. De orígenes árabes, destaca por ser una ciudad construida sobre la montaña así como su centro histórico amurallado con calles empinadas y restos de castillos medievales que son Patrimonio de la Humanidad declarado por la UNESCO. La ciudad se eleva sobre dos ríos (Júcar y Huécar) y se la conoce por la famosas 'casas colgadas' que sorprenden por su buen estado al borde de los acantilados, conservando un gran bagaje histórico y arquitectónico que llama la atención de los viajeros que van de visita.
Si no te quieres quedar en la superficie y te interesa conocer la cultura pasada y presente de esta ciudad, te recomendamos que hagas un free tour en Cuenca con los mejores guías locales. Te enseñarán no solo los lugares imprescindibles que ver y visitar, sino que también los rincones y secretos que a ojos del turista no se ven, así como dónde comer, cómo moverse por la ciudad o dónde comprar un recuerdo. En la ruta que hagas, deberías incluir una visita a la Catedral de Santa María y San Julián, siendo la primera catedral gótica de Castilla, a la par que la de Ávila. No te vayas sin ver la Ciudad Encantada, un paraje natural que se encuentra muy cerca de la ciudad, pasear por encima del Puente de San Pablo, ir al Museo de Arte Abstracto Españo, ver la Torre Mangana (torre del reloj de piedra) o tomarte algo en la Plaza Mayor. Otro museo que merece la pena descubrir es el de Paleontología de Castilla-La Mancha, el Paleontológico o el Museo de las Ciencias de Castilla-La Mancha. Por último, si tienes tiempo y quieres ver todo con algo más de perspectiva, es muy recomendable el Mirador del Barrio del Castillo.
Como ves, son muchos los sitios que merece la pena visitar en esta localidad, pudiendo hacerlo junto a gurus locales en un free walking tour por Cuenca. Este tipo de actividades suelen tener buenas opiniones por parte de los viajeros que ya han vivido la experiencia tanto por el bagaje cultural e histórico, así como el buen rato que han pasado.